Acción 1. Definir el límite de proyectos en curso
Fijar en 4 el número máximo de proyectos activos a la vez, el umbral que los propios datos marcan como punto de quiebre.
Cinco acciones, cada una con lo que exige la consigna: qué se hace, cómo, quién responde por ella y con qué recursos.
Reducir el retraso en la entrega de proyectos de Custronix mediante el control de la carga de trabajo y la verificación de recursos antes de comprometer una fecha, para llevar el cumplimiento del plazo pactado del 22,5% actual a un nivel sostenible en los próximos seis meses.
Fijar en 4 el número máximo de proyectos activos a la vez, el umbral que los propios datos marcan como punto de quiebre.
No cotizar fecha de entrega sin confirmar antes que hay material disponible y capacidad libre.
Dejar de prometer un plazo parejo de 4 días en las tres líneas cuando domótica entrega, medido, en 8,3.
Seguir registrando, proyecto por proyecto, los mismos diez campos que ya sustentaron la Integradora 1 y 2, no solo para los 40 ya medidos, sino para todos los que vengan.
Comprobar, con datos y no con impresión, si el límite de 4 sigue siendo el correcto conforme cambia la demanda.
Las acciones 2 y 3 llevan un pequeño ajuste sobre lo que había decidido primero: sumé el manejo de cambios de alcance en marcha y un colchón interno de plazo, después de someter esta propuesta a una consulta con IA. El detalle completo, con lo que también descarté, está en IA y toma de decisiones.
Menos proyectos retrasados a la vez y menos horas perdidas en reprocesos, porque el equipo deja de atender más de lo que puede sostener. Un plazo ofertado que se puede cumplir, en vez de uno que nace incumplido. Una bitácora que convierte cada decisión futura en una decisión con datos, no con impresión. Y, si las cifras del subconjunto que ya cumple estas condiciones son una guía (lo veo en la siguiente sección), un salto real en cumplimiento y en satisfacción del cliente.